El teatro musical no fue creado en México. El origen más temprano fue The Beggar´s Opera en Londres, Inglaterra en 1728 (Mordden). Una ópera balada por John Gay y Johann Christian Pepusch, la obra usaba canciones populares del tiempo cambiado para expresar los pensamientos de personajes, crear ambiente, o continuar la trama (Mordden). Una ópera balada es una obra inglesa que usa farsa y comedia. La mayoría de la ópera balada es la música, con diálogo entremezclado. Es un precursor del musical moderno (Britannica). Mientras The Beggar´s Opera no es un musical exactamente como tenemos hoy, fue un principio importante.

Otro paso importante en el desarrollo del teatro musical fue en 1866 con The Black Crook (Mordden). Hay opiniones contradictorias sobre The Black Crook y su puesto en la historia de teatro musical. Algunas personas se consideran The Black Crook el primer musical. Otros, cómo Mordden, el autor de Anything Goes : A History of American Musical Theatre dice que The Black Crook no era un musical. Mordden dice que no hay suficiente canciones con vocales para considerar la obra un musical. The Black Crook fue una combinación exitoso de baile y obra de teatro, con momentos de vocales. El coste era enorme, y el éxito tan grande. El montaje fue en Broadway, Nueva York.

Cartel para una producción de 1882.

Estas ciudades permanecen importante en la comunidad de teatro hoy. En Londres, el centro teatral es llamado el West End, y Nueva York, llamado Broadway. Después del teatro musical tenía su origen en estas dos, ha empezado centros en Argentina, Australia, Canadá, España y México (“Teatro Musical”). Los países hispanohablantes con lo más alto nivel de producción en el teatro musical son Argentina, Colombia, España, Chile, México y Perú (“Teatro Musical”).

La extensión del teatro musical a países latinoamericanas tiene razón, en parte porque musicales son atados a la inmigración. Poblaciones urbanas son la audiencia para el teatro musical, y las personas en estos centros pueden ser más diversos. Espectadorres de esas comunidades quieren drama más accesible a otros idiomas, y la música y la coreografía se ayuda y son atractivas sin conocer la lengua (“Teatro Musical”).

La primera comedia musical en México fue Ni fu, ni fa en 1952 (Hernández). Fue montada por el dramaturgo y actor Edmundo Mendoza, y dirigida por Salvador Novo (Hernández). Mendoza, Rosenda Monteros y Armando Pascual eran los actores principales de la obra, y era similar a las producciones en Broadway, Nueva York.

En México, la productora más grande de espectáculos es OCESA (“Teatro Musical”). El éxito del musical La Bella y la Bestia en el Teatro Orfeón con Lolita Cortés y Roberto Blandón se convirtió OCESA Teatro en una empresa reconocida en América Latina en 1997 (Hernández). OCESA, o Mejor Teatro como se llama ahora, empezó en marzo del 1997 con la obra primera Confesiones de mujeres de 30 (Mejor Teatro). Produce obras originales y versiones de obras de Broadway también.

La Bella y la Bestia reestrena en 2008